Hipocondría: ¡Seguro que estoy gravemente enfermo!

obsesión por la enfermedadLas personas con hipocondría se creen enfermos/as sin serlo, ya que interpretan determinadas sensaciones corporales sin base patológica como señales inequívocas de grave dolencia.

Estas sensaciones pueden resultarles tan preocupantes y amenazantes que, incluso, pueden llegar a creer que, en breve, tendrán una muerte inminente cuando ésta, en realidad, todavía no tiene ni la más mínima intención de hacer acto de presencia.

Por ejemplo, sería el caso de una joven que siente una taquicardia y se asusta. Su primer pensamiento podría ser: “Seguro que tengo algo malo en el corazón”. Impulsada por esta creencia, empieza a buscar información por Internet. Se fija solamente en aquella información que le confirma (según sus esquemas mentales) su pensamiento y llega a pensar: “Me voy a morir de un ataque al corazón”. Estos pensamientos, cada vez más catastróficos, le provocan ansiedad y esta ansiedad le provoca, a su vez, más taquicardias, lo que interpreta como una prueba más de que su muerte es inminente.

A través de este ejemplo, observamos cómo se genera y mantiene un círculo vicioso en el que las sensaciones corporales provocan miedo a tener la enfermedad X; este miedo, a su vez, provoca un aumento de las sensaciones corporales antecedentes a su aparición; este aumento de las sensaciones, a su vez, causa un incremento del miedo a tener la enfermedad… y volvemos al principio de este bucle que se va haciendo más y más resistente.

La insana preocupación por la salud

En nuestra sociedad la enfermedad es vista como una tragedia. Desde pequeños se nos enseña que el dolor es sufrimiento, que es una amenaza (cuando en realidad no tiene por qué ser así). Enfermedades y muerte son rechazadas socialmente: no se aceptan en absoluto. De hecho, muchas veces las dolencias generan aislamiento. Y es que en nuestro contexto social, el verse enfermo tiene connotaciones de debilidad y, muchas veces, este estado hace que baje la autoestima.

Evidentemente, todos estos aspectos pueden tener una gran influencia en la aparición y mantenimiento de la hipocondría.

Otras causas

Otros factores que pueden influir en la aparición y desarrollo de la hipocondría son:

  • Haber sufrido enfermedades graves durante un largo periodo de tiempo (principalmente en la infancia) o haber convivido con algún miembro de la familia que las haya padecido.
  • Haber sido educado en un ambiente en el cual el padre, la madre o cualquier persona significativa manifestaba una gran preocupación por la salud.
  • La vivencia de una situación de estrés psicosocial, como puede ser la muerte de un allegado.
  • Sufrir síntomas depresivos o ansiosos.

El difícil diagnóstico

El llegar a diagnosticar hipocondría es complicado por los siguientes motivos:

  •  La persona con este trastorno tiene tanto miedo a que se le diagnostique una      enfermedad grave, que puede no acudir al médico ni a ningún otro profesional.
  • Los sujetos que sí se atreven a acudir a un profesional, en lugar de visitar a un psicólogo o psiquiatra, acuden a médicos generalistas. Van peregrinando de médico en médico (es lo que se llama doctor shopping), buscando a alguno que les tome en serio y sin ser conscientes ni reconocer que sus problemas, en realidad, son psicológicos y que no responden a una “patología física”. Muchas veces, la relación médico-paciente se va deteriorando por la insistencia del paciente, que quiere recibir una atención médica especial, hasta el punto de darse situaciones que se perciben como indignantes por ambas partes.

El hecho de no lograr un diagnóstico de hipocondría, y continuar con las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales percibidas, hace que el malestar de la persona con este trastorno vaya a más. Este malestar puede llegar a interferir en la vida laboral del sujeto (empieza a faltar al trabajo), social (los temas de conversación con los amigos y conocidos se limitan a las preocupaciones hipocondríacas) y familiar (la vida de toda la familia gira en torno a las supuestas dolencias de la persona con hipocondría).

Este sinvivir puede llegar hasta tal punto que la persona no quiera salir de casa por sentirse inválida. Además, el afectado puede desarrollar otros trastornos mentales, principalmente depresión o trastornos de ansiedad.

En definitiva, el correcto diagnóstico es imprescindible para que la persona con hipocondría pueda empezar un tratamiento que la ayude, entre otras cosas, a perder el miedo a la enfermedad (irreal) que teme. Este sería el principio de una buena intervención psicológica.

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Acerca de Marta Comadran

Psicóloga (itinerario Psicología Clínica y de la Salud) y Bióloga Sanitaria. Consulta privada de terapia y apoyo psicológico en Mollet del Vallés (muy cerca de Barcelona). También servicio online, en www.martacomadran.com. Tenéis más información en las pestañas "Sobre mí" y "Contacto"de mi blog.
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Una respuesta a Hipocondría: ¡Seguro que estoy gravemente enfermo!

  1. pedro velez martinez dijo:

    Muy buena explicacion sobre lo que realmente es una crisis de panico como tambien lla angustia de sentirse solo en espacios cerrado como abiertos.la agorafobia es muy inquietante en un ser con desesperacion pero si con pautas explicadas en estos parrafos de internet como ayuda es miy interesante y ayuda a tener mas confianza en que no va a pasar lo que se teme o piensa. Muy bueno el tema para actualizar conocimientos sobre estas enfermedades o sintomas.

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